Fue en enero de 2014 cuando decidí emprender este viaje sin destino alguno, recién había egresado de la Licenciatura de Mercadotecnia Internacional, y después de haber estado trabajando de lleno los últimos meses para una organización de la sociedad civil (Juntos, una experiencia Compartida A.C.) dedicada en trabajar por y para la inclusión de las personas con discapacidad me propuse la tarea de luchar por un mundo más justo y equitativo para todas las personas que lo habitamos, así que comencé a capacitarme y decidí poner en práctica mis conocimientos adquiridos durante mi preparación profesional, y empezar a trabajar en el diseño de mi marca personal.

Recuerdo perfectamente haber reunido a aquellas personas que consideraba ideales para esta labor. Emprendedores sociales, mercadólogos, diseñadores, comunicólogos, músicos, programadores, abogados y creativos estaban presentes. Aún llevo en mi corazón a cada persona que le platiqué el proyecto y sin titubear confío en él. Confío en mí.

Mi familia me presionaba indirecta y discretamente para que consiguiera «un trabajo de verdad». Sentía muchísimo miedo, estaba lleno de dudas, de incertidumbre, ¿acaso sería capaz de lograrlo?, ¿alguien me prestaría atención?, ¿de qué iba a vivir?, eran algunas de las dudas que rondaban en mi cabeza. En ese momento todo parecía tan lejano, un sueño difícil de conquistar, de esos que solo ocurren en las películas de Hollywood. Y sin embargo, ¡decidí soñar!


Luché contra los comentarios de mi alrededor, luché contra mis nulos recursos económicos, contra la incredulidad, contra la poca certidumbre, luché contra mi mismo, contra mis propias limitaciones, mis demonios… ¡y arrancamos!

En el camino me frustré, me sorprendí, y me emocioné. He conocido decenas de lugares de México e incluso Europa, y me he relacionado con personas fantásticas que nunca me imaginé conocer. He colaborado con grandes personajes, empresas e instituciones con las que solo soñaba. He llorado como nunca, sido herido y traicionado, me he decepcionado, perdido muchas amistades y sido derrotado en muchas batallas, he sufrido el miedo, y querido darme por vencido, incluso me llené de deudas. Me he equivocado tanto. En 2017 perdí a mi socia, amiga, compañera y hermana: Ana Macías.

Han sido 6 años intensos, llenos de aprendizajes, de dolor, de placer, de logros y fracasos, han sido 6 años donde he titubeado si crear o no éste espacio, si de verdad vale la pena, y aquí estamos, después de 6 años, puedo decir oficialmente que estoy listo, ¡qué vamos a seguir soñando! ¡qué vamos a seguir proponiendo! ¡Va por Ana! ¡Va por todas las personas con discapacidad que a diario sufren de abusos, rechazos y discriminación! ¡Va por cada persona no heterosexual y/o cisgénero que es violentada en el mundo!

Esto no es por mí, esto es mucho más grande que eso. La razón para seguir aquí es cada injusticia, abuso, violación y rechazo recibido. La razón para seguir aquí es cada una de las veces que el mundo nos ha negado nuestros derechos.

No tengo idea de donde va a terminar mi viaje, pero me encanta a los lugares que me ha llevado…y mientras tanto, ¡vamos a seguir viajando! ¡sean bienvenidxs a éste espacio! ¡Gracias por tomarse el tiempo de leerme! <3

5 comentarios

  1. Excelente decisión Guz, a mi me encanta tu forma de pensar, de comunicar, de sentir y creo que esta plataforma será un espacio para romper paradigmas y llegar a muchas más personas . Estoy segura que será un éxito total. Venga!!! 👏🏼👏🏼👏🏼👏🏼👏🏼

  2. Seguir siempre adelante es el reto, sacudirte y dejar atrás todo aquello que no ayuda, un reto, miles de esfuerzos, mi admiración y respeto. Te amoss. «Siempre a tu lado tienes un ser mágico que te cuida»

  3. Excelente inicio con muchas ganas y los sueños aunque parezcan imposibles siempre se puede sigue cosechando éxitos, sigue luchando por tus ideales, y por todas aquellas personas que no tienen voz, puedes levantarla te quiero y te admiro amigo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *